Thursday, February 10, 2005

LA CIUDAD DE SANTO DOMINGO: ¿CUAL ES LA ESTRATEGIA?

Actualmente, el Turismo es uno de los sectores productivos que impulsa el crecimiento y desarrollo económico de la República Dominicana, y por ende motoriza otros como la Agricultura. Estratégicamente, si nos basamos en la matriz crecimiento-cuota de mercado relativo del Boston Consulting Group, el turismo de sol y playas sería nuestra vaca lechera y la ciudad capital como nuestro producto estrella.

Haciendo un breve diagnóstico, mediante un análisis FODA (Fortalezas-Oportunidades-Debilidades-Amenazas), del entorno y de las fuerzas competivas que enfrenta el destino “Santo Domingo”, encontramos que dentro de las Fortalezas están: el conocimiento de la marca República Dominicana, la ciudad colonial considerada patrimonio de la humanidad por la UNESCO, existencia de una excelente plataforma tecnólogica en telecomunicaciones, óptima infraestructura hotelera, atractiva área comercial (tiendas, restaurantes, otros), y ventaja geográfica por la cercanía de playas, del puerto y de aeropuertos.
Las Oportunidades son: desarrollar el turismo de cruceros, el de convenciones y eventos, y el de locación cinematrográfica.

Dentro de la Debilidades encontramos: la falta de un plan de desarrollo estratégico de la ciudad, saneamiento de la capital, sus alrededores y del puerto de Santo Domingo, concientización de los ciudadanos y en especial aquellos que interactúan con los turistas (sindicatos de Taxis y de guías turísticos). Como Amenaza está la pérdida de nuevos visitantes con poder de compra ante el auge de otros destinos turísticos del Caribe.

Debemos entender que aunque haya un incremento anual en el número de habitaciones en los diferentes polos turísticos del país, y que existan regiones que para estos fines se puedan desarrollar, también hay límites que impiden que la participación relativa sea importante en relación al mercado mundial del turismo, pues los factores internos como los ecológicos y la falta de inversión en infraestructura básica (carreteras y acueductos) serían los frenos de este desarrollo. Lo que podría suceder con un aumento no planificado sería una canibalización del destino dentro de las fronteras dominicanas, por lo que es necesario tener otro producto que complemente y haga la diferenciación con relación a otros países. En este punto, la ciudad de Santo Domingo tiene todas las de ganar.